Alergias alimentarias en niños

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Aunque son varios los alimentos que pueden producir una reacción alérgica, en la mayoría de los casos son la leche, los huevos y el pescado los principales responsables de alergias alimentarias en niños de uno a tres años.

Estos alimentos, compuestos por un tipo de proteína que provoca alergia, son los que habitualmente más consumen los niños. Además de la leche, los huevos y el pescado, que son los más habituales, existen otras alergias alimentarias derivadas del consumo de frutos secos –las nueces, los cacahuetes, las avellanas, las almendras, etc.–, de fruta o marisco.

Las alergias alimentarias pueden aparecer a cualquier edad, aunque acostumbran a ser más frecuentes durante los primeros años de vida, manifestándose sobre todo a medida que se van incorporando alimentos nuevos a la dieta de la criatura.

En algunos casos, las alergias alimentarias desaparecen con el paso de los años: es frecuente que entre los tres y los cinco años algunos niños dejen de presentar síntomas ante determinados alimentos que hasta ahora les provocaban reacciones alérgicas.

Cabe decir que, en el caso de la leche y de los huevos, estas alergias, aunque son las más habituales, son las que remiten con más frecuencia en los primeros años de vida: el metabolismo del niño cambia y es posible que desarrolle una tolerancia hacia estos alimentos.

En este caso, los alimentos que antes no le sentaban bien se deberán introducir con cuidado y siguiendo las indicaciones del especialista. Por ello, es importante recordar que se deberá mantener la abstinencia salvo que el médico nos diga lo contrario.

Sin embargo, alrededor de los cinco años, si no se ha superado la alergia alimentaria, será difícil que esta pueda remitir.

Por norma general, las alergias alimentarias se mantienen, por lo que se recomienda prevenir y prestar atención a las diversas reacciones y sintomatologías que pueda presentar el niño. De esta forma, le ayudaremos a ganar calidad de vida y a evitar riesgos.

Si sospechamos que nuestro hijo puede tener una alergia alimentaria pero todavía no lo hemos llevado al médico o esperamos los resultados de una prueba, además de evitar que entre en contacto o que coma el alimento que creemos que le provoca alergia, es importante adoptar algunas medidas de prevención. Por ejemplo, informar a las personas del entorno más cercano al niño (abuelos, educadores, etc.) de los alimentos que pensamos que le pueden provocar alguna reacción alérgica.

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1-3 años, 3-5 años, Alimentación y nutrición, Alimentación y Nutrición, cuidados y seguridad, Revisats, Salud