¿Cómo escoger la ropa premamá?

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Durante el embarazo nuestro cuerpo experimenta cambios. La barriga crece para que el bebé tenga sitio, tenemos los pechos más grandes e incluso podemos aumentar la talla del calzado.

Por este motivo, es posible que tengamos que incorporar alguna pieza de ropa en nuestro vestuario que se adapte a la nueva silueta y con la que nos continuemos sintiendo guapas. Durante el embarazo, podemos continuar con nuestro estilo, aunque ahora la comodidad y el bienestar serán los criterios más importantes en el momento de escoger la ropa.

Durante el embarazo, la piel, principalmente la del abdomen, está más sensible. Es por esto que los tejidos de algodón y las fibras naturales, transpirables y sin etiquetas, nos ahorrarán irritaciones, haciendo que nos sintamos más ligeras.

El tipo de pieza que escojamos dependerá de nuestro estilo personal. Aunque los vestidos acostumbran a ser más cómodos, algunas madres prefieren el uso de pantalones.

Sea cual sea nuestra elección, es importante buscar el modelo que se adapte más a nuestras necesidades, prestando especial atención a la cintura. Existen diversas posibilidades para que la ropa se adapte al cuerpo durante el periodo de gestación. Existen piezas de ropa que nos permiten agrandar la cintura mediante unos ojales y botones, y otras con una especie de fajita elástica que cubre la barriga sin que sintamos presión.

Aunque es importante no precipitarse para preparar la ropa premamá, si que nos puede ayudar prever qué estaciones y qué características climáticas pasaremos durante nuestro embarazo para poder adquirir piezas que nos puedan servir durante una buena temporada.

Escoger las tallas no será demasiado complicado. La ropa premamá acostumbra a tener la misma numeración que la ropa normal. Por lo que nos podremos comprar la talla que utilizamos normalmente. Es posible que la talla cambie en función de la marca y del modelo. En este sentido, estará bien que dediquemos un tiempo a probarnos la ropa que nos guste.

Por lo que respeta a los zapatos, es posible que necesitemos un número más, ya que el pie puede crecer o hincharse durante el embarazo. Un zapato que sujete bien el pie nos ayudará a evitar caídas. Un tacón de dos o tres centímetros suele ser más cómodo y recomendable.

En cuanto a la ropa interior, será importante que no nos apriete la barriga ni nos oprima los pechos, y si está confeccionada con tejidos naturales nos ayudará a evitar la sudoración. Normalmente necesitaremos unos sujetadores de algunas tallas más. Nos resultarán más cómodos sin aros, con diversas posiciones para el contorno y con unas tiras resistentes y anchas.

Cuando se esté acercando la fecha del parto nos puede ir bien tener unos sujetadores de lactancia.

¿Cuándo empezaremos a necesitar ropa premamá?

Normalmente hasta el tercer o cuarto mes no se producen cambios visibles en el cuerpo, así que si queremos ahorrar podemos esperar hasta este momento para empezar a comprar ropa premamá.

A pesar de esto, durante los primeros meses nos podemos encontrar que nuestra ropa habitual empieza a ser demasiado ajustada, y que la de premamá es demasiado ancha: nos puede ser útil comprar o pedir piezas de vestir un par de tallas más grandes que podremos volver a utilizar durante la recuperación post parto.

¿Es imprescindible comprar ropa premamá?

Hoy en día, la versatilidad de los productos que podemos encontrar en cualquier tienda –camisetas y vestidos anchos, pantalones y faldas elásticas, etc.– nos puede ayudar a ahorrar y esperar un poco a comprar ropa premamá. De todas formas, escoger la ropa es algo muy personal y a muchas embarazadas les hace ilusión comprarse la primera ropa premamá. En el momento de elegir nuestro vestuario tenemos varias alternativas, adecuadas a nuestro poder adquisitivo, donde moda y embarazo no están reñidos.

La ropa premamá se utiliza durante poco tiempo. Normalmente suele quedar en muy buen estado y en muchas ocasiones no se vuelve a utilizar. Esto nos permitirá pedir ropa premamá a personas conocidas o bien reciclarla. Si nuestra pareja utiliza una talla más que la nuestra, nos puede ir bien su ropa, sobre todo pijamas, chándales y piezas de estar por casa.

También podemos utilizar adaptadores de pantalones y faldas que nos pueden ayudar a ahorrar durante los primeros meses. Estos adaptadores se incorporan a la ropa habitual con la finalidad de ensanchar la cintura y suelen consistir en una tela elástica que conecta el botón de los pantalones con el ojal, de manera que podemos continuar utilizando los pantalones aunque la cremallera ya no nos cierre.

Los zapatos con tiras regulables también nos durarán más tiempo.

En cuanto a los sujetadores, especialmente durante el primer trimestre y a principios del segundo, podemos utilizar sujetadores deportivos, que acostumbran a ser cómodos, atractivos y más económicos que los sujetadores para embarazadas.

Por otro lado, si evitamos comprar prendas de ropa de colores estridentes o para situaciones muy especiales y optamos por los colores neutros, nos resultará más fácil combinar nuestro vestuario.

Categoria
Embarazo, Salud prenatal