¿Mi hijo tiene lombrices?

Las lombrices son un tipo de parásito que vive en los intestinos y que es muy frecuente en la edad infantil. Aunque normalmente no suponen ningún riesgo para la criatura, provocan bastantes molestias y pueden llegar a convertirse en una infección. En este artículo, os ofrecemos algunas indicaciones que os ayudarán a identificar si vuestro hijo tiene lombrices, así como algunos consejos para prevenir su aparición. Si tenéis la sospecha que tiene lombrices, es recomendable que lo llevéis al pediatra.

¿Cómo son las lombrices intestinales?

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Las lombrices intestinales son una especie de hilillos blancos que ponen los huevos alrededor del ano de la criatura.

¿Cuáles son las causas de infestación por lombrices intestinales?

Los mecanismos de transmisión de las lombrices intestinales pueden ser diversos, aunque el más habitual acostumbra a ser la ingesta. Normalmente llegan al intestino de la criatura cuando esta consume algún alimento manipulado con las manos o las uñas contaminadas. Entre las causas de infestación más habituales encontramos:

  • No limpiarse debidamente las manos después de ir al baño o antes de preparar o comer los alimentos.
  • Beber agua no potable.
  • Comer verduras y frutas con la piel sin haberlas lavado antes.
  • Comer carne y pescado poco cocidos o que no están frescos.
  • Comer en lugares sucios.
  • Beber leche sin pasteurizar.

Las lombrices intestinales son muy contagiosas: si el niño se rasca a causa del picor que le producen, puede introducir los huevos debajo de sus uñas. Esto hará que los deposite fácilmente a su alrededor –en juguetes, ropa, alimentos, etc.–. También es habitual que la transmisión de lombrices se produzca cuando cambiamos el pañal al niño y después no nos lavamos bien las manos.

¿Qué síntomas provocan?

La diarrea, el picor anal o el dolor de barriga son los síntomas más frecuentes de las lombrices intestinales. Si nuestro hijo tiene, es posible que no tenga hambre, que pierda peso, esté cansado o más cansado de lo habitual, tenga vómitos y la piel un poco más pálida. Debido al picor del ano –normalmente más intensa por la noche– es natural que también le cueste dormir.

¿Cómo se diagnostica la presencia de lombrices intestinales?

A veces, las lombrices son visibles en las heces de la criatura o alrededor del culo. Si los vemos, o si el niño presenta alguno de los síntomas expuestos, es necesario ir al pediatra. Para su detección, se acostumbra a recoger alguna muestra de los excrementos del niño que permitirán observar los huevos o los restos de los parásitos.

¿Cómo se eliminan las lombrices intestinales?

Para eliminar las lombrices intestinales es necesario hacer el tratamiento que indique el pediatra. Para evitar el contagio también es importante que todos los familiares que convivan con la criatura sigan, al mismo tiempo, el tratamiento indicado –aunque no presenten ningún síntoma–.

Las lombrices intestinales se acostumbran a eliminar con medicamentos –antibióticos o antiparasitarios–. Habitualmente, después de la primera visita, el pediatra nos citará para una visita de seguimiento pasadas unas semanas para comprobar si las lombrices han desaparecido.

¿Cómo evitar el contagio de lombrices intestinales?

La principal medida de prevención para evitar el contagio de las lombrices intestinales es que tanto el niño como el resto de los miembros de la familia mantengan unos buenos hábitos de higiene. Algunas de las recomendaciones a tener en cuenta son:

  • Debemos lavarnos bien las manos –con agua y jabón, llegando hasta las muñecas y cepillándonos las uñas– después de ir al baño, antes de comer, cuando cocinemos o cuando limpiemos los animales domésticos o el jardín. Si la criatura aún lleva pañales y se los cambiamos, también nos tendremos que limpiar las manos antes.
  • Evitaremos que la criatura se ponga las manos sucias en la boca. Si no están sucias podemos dejar que lo haga, ya que ponerse cosas en la boca es la manera que tienen los niños de descubrir su entorno.
  • Mantendremos una higiene frecuente del lavabo o del lugar donde le cambiemos los pañales al niño.
  • Si le ofrecemos vegetales no cocinados o frutas sin pelar, será importante lavarlos bien antes.
  • Es necesario cortarnos la uñas, así como las del niño, con frecuencia.
  • Es importante cambiar a menudo la ropa de la cama y limpiarla con agua caliente.
  • Intentaremos evitar que el niño se rasque la zona anal.
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0-1 años, 1-3 años, cuidados y seguridad, Salud, Salud