¿Qué podemos hacer para que los hijos colaboren?

En numerosas ocasiones, conseguir la colaboración de nuestros hijos e hijas de manera pacífica, sin entrar en conflictos, no es una tarea fácil. A menudo, cuando buscamos su cooperación, acabamos entrando en una dinámica conflictiva que desemboca en reproches y en malas caras, haciendo todavía más difícil obtener la colaboración que buscábamos en un primer momento. Sin embargo, existen determinadas actitudes y tácticas que nos pueden ayudar a conseguirlo sin caer en el conflicto.

¿Cómo podemos buscar y conseguir la colaboración de los hijos?

  1. mi hijo no me hace caso, hijos desobedientes,  no me hace caso, responsabilidades de los niños en casa

    Dándoles la información que necesitan: Es importante explicarles lo que queremos o cuál es el problema que es necesario resolver, y hacerlo de forma clara.

  1. Ofreciéndoles alternativas: Plantear diferentes alternativas a una misma situación incorpora un elemento de ilusión a nuestra petición, que nos ayudará a hacer que esta sea mejor recibida.
  1. Siendo breves: Siempre que podamos, evitemos los sermones y los discursos largos, y expliquémosles con pocas palabras y con un lenguaje positivo lo que queremos.
  1. Asegurándonos que nos han entendido: Es importante asegurarnos que el mensaje que les queremos transmitir les ha llegado. Para ello nos puede ayudar tener contacto visual con nuestros hijos mientras les damos las indicaciones, tocarlos –si es necesario– y decirles las cosas sin repetirnos muchas veces.
  1. Expresando nuestros sentimientos: Expliquémosles cómo nos sentimos, siendo honestos y sin herirlos ni hacerles ningún reproche, y explicándoles los sentimientos positivos que sentimos cuando recibimos su ayuda.
  1. Felicitándoles: De la misma forma que es necesario expresar lo que queremos sin acusaciones ni reproches, también es importante reconocer lo que han hecho bien, elogiándoles y felicitándoles por ello.
  1. Conservando el buen humor: El buen humor es una de las mejores herramientas de las que disponemos para alegrar y armonizar nuestra vida doméstica.

La importancia de cómo decimos las cosas

Además de estas siete tácticas, el modo de plantear la colaboración a nuestros hijos, el lenguaje corporal que utilizamos para acompañar la demanda verbal o la actitud que nosotros adoptamos condicionará la receptividad del niño.

¿Qué deberíamos tener en cuenta a la hora de plantear nuestras demandas?                                 

Decir las cosas una sola vez: Puede que sea lo más difícil pero es importante poner un límite claro y no dar mil explicaciones sobre el porqué.

Cuidar el lenguaje corporal: Tan importante es el mensaje y el lenguaje verbal (lo que decimos y con qué palabras lo decimos) como el lenguaje corporal (nuestra postura, nuestra mirada, nuestros gestos…).

Utilizar un tono positivo: Si nuestro tono habitual es recriminatorio, cambiémoslo y abandonemos los reproches.

Priorizar lo que es importante: Separemos lo que es inexcusable y prioritario de lo que no lo es y transmitámoslo.

Tratar a los hijos como personas autónomas, de forma adecuada a su edad, e intentemos potenciar su autonomía y sus capacidades.

Cuidar las palabras: Elogiémosles por las cosas que hacen bien en vez de recriminarles lo que hacen mal. Es importante cuidar las palabras que hacemos servir y nuestra comunicación.

Ser positivos: Intentemos estar de buen humor.

Respirar: Si sentimos que estos consejos no nos funcionan, no perdamos la calma. Detengámonos unos minutos y respiremos para recuperar la serenidad y la objetividad.

Categoria
3-5 años, Relaciones familiares y comunicación, Resolución de conflictos, Revisats