Separación y embarazo: Los hijos no se divorcian

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Romper con nuestra pareja es siempre un proceso difícil. Pero si a ello le añadimos que estamos esperando un hijo juntos, en según qué casos puede ser una experiencia realmente dolorosa: en el embarazo, la pareja suele ser un pilar fundamental con quien compartimos tareas, miedos, alegrías y esperanzas. ¿Qué sucede si se rompe este vínculo?

En este proceso de separación intervendrán varios sentimientos. El primero es la causa de la separación. Junto a este, un segundo sentimiento puede ser una sensación de soledad, de tranquilidad o de esperanza, según cómo se haya producido nuestra separación. Si nos hemos imaginado un embarazo y un parto de dos y ahora debemos seguir adelante con otras reglas de juego, centrarnos en nuestro hijo nos puede ayudar a sentirnos más fuertes y a tener mayor seguridad.

¿Qué podemos hacer?

Aceptémoslo:

Puede ser difícil y seguramente necesitaremos un tiempo para asumir el final de la relación. Si la decisión ya está tomada, no nos va a ayudar llenarnos de remordimientos o arrepentirnos: es necesario aceptar la nueva situación y ponernos a resolver los problemas que vayan surgiendo.

Cuidémonos:

La vida de nuestro bebé depende de nosotros. Si nos deprimimos y dejamos de comer o bajan nuestras defensas, su salud se va a ver afectada. Por otra parte, nuestros estados emocionales también influyen en la salud y el desarrollo del bebé.

Distraigámonos:

Busquemos una ocupación que nos apasione y nos distraiga. ¿Por qué no probamos una clase de teatro? ¿O ir al cine? ¿O vamos a conciertos? ¿O al teatro? ¿Y si montamos maquetas o jugamos a la videoconsola? ¿Nos vamos de excursión? ¿Vamos al futbol? ¿Seguimos la temporada de las carreras? ¿Y si compartimos el momento que estamos pasando con la familia? Tratemos de encontrar un día para relajarnos o salgamos con el grupo de amigos. Cuanto más contentas estemos, más contento estará nuestro bebé.

Tomemos decisiones:

Aunque la relación se haya terminado y que ambos queramos pasar un tiempo sin vernos, será importante que comencemos a decidir lo que vamos a hacer con el bebé cuando haya nacido. ¿Cómo vamos a repartirnos la custodia del bebé? ¿Cuándo lo vamos a ver? ¿Cómo vamos a repartirnos las responsabilidades económicas? Si no podemos ponernos de acuerdo, ¿buscaremos mediación o cómo lo vamos a solucionar? ¿Cómo será el momento del parto? ¿Estará también nuestra expareja?

Ayuda legal:

Si estamos casados y la separación es definitiva, podemos buscarnos un abogado para pedirle consejo legal. Porque aunque nuestra expareja no sienta ningún interés por el bebé en este momento, puede ser que esto cambie, o al revés. Conviene informarnos de los procesos y derechos estipulados según la legislación vigente.

Pedir ayuda:

Aunque no tengamos pareja, no estamos solas. Hay gente que nos quiere y que estará a nuestro lado para ayudarnos. Si es necesario, también podemos pedir ayuda terapéutica a los profesionales.

Aunque en algunos momentos nos sintamos solos, debemos intentar salir y no encerrarnos en casa. Podemos buscar nuevas actividades para distraernos, estar con las personas más cercanas y al mismo tiempo seguir los controles médicos del embarazo.

La separación no implica necesariamente que debamos perder todo contacto con nuestra expareja. A pesar de ello, aunque tengamos la intención de mantener una buena amistad, dejar pasar un tiempo para hacer nuestro duelo y reorganizarnos nos ayudará a estar preparados para afrontar una relación diferente en la que ya no seremos pareja pero seguiremos vinculados a través de nuestro hijo.

Consenso y acuerdo mutuos

Las parejas que nos separamos tenemos que decidir aspectos fundamentales para la relación de futuro de los componentes de la familia en un momento emocionalmente complicado. Por ello, el consenso y el acuerdo mutuos serán fundamentales. Existen, sin embargo, muchas situaciones en las que las personas nos fijamos más en los aspectos que nos distancian que en los que nos acercan. En estos casos, la intervención de profesionales que nos ayuden a buscar puntos de acuerdo y de consenso nos puede ser de ayuda.

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Artículos recomendados, Embarazo, Relaciones familiares y comunicación