Tercer trimestre: preparándonos para la llegada del bebé

El tercer trimestre se asocia con el momento en que el embarazo llega a su fin: durante las últimas semanas antes del parto se nos pueden presentar algunas dudas e inquietudes, principalmente relacionadas con el final de la gestación y la llegada del parto.

tercer trimestre embarazo

Con el fin de ayudaros a afrontar las últimas semanas del embarazo con mayor tranquilidad, os ofrecemos la respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes:

¿Qué es el síndrome del nido?

En las últimas semanas del embarazo la madre puede experimentar un aumento de energía y la necesidad de dejar el hogar preparado para la llegada del bebé: es lo que se conoce bajo el nombre de síndrome del nido.

Si las tareas a realizar no suponen un gran esfuerzo, la madre puede satisfacer esta necesidad, valorando siempre la posibilidad de pedir ayuda a las personas de su entorno.

Todavía no he llegado a la semana 37 y tengo contracciones varias veces al día: ¿es normal?

Durante las últimas semanas podemos notar lo que se conoce como contracciones de Braxton-Hicks, unas contracciones no regulares, poco intensas y que acostumbran a durar entre 20 y 30 segundos. No son señales del parto, sino un entrenamiento del cuerpo.

Las contracciones del parto acostumbran a durar unos 60 segundos y aparecen con una frecuencia de entre 5 y 10 minutos. La sensación de dureza de la barriga que provocan acostumbra a ir asociada al dolor de espalda y en la parte inferior del abdomen, la pelvis o la vagina. A diferencia de las contracciones de Braxton-Hicks, las contracciones del parto van aumentando en cuanto a duración e intensidad.

Si todavía no hemos llegado a la semana 37 del embarazo y empezamos a tener contracciones que no sabemos diferenciar, es recomendable consultarlo con el especialista.

¿Cuál es la posición del bebé?

En la mayoría de los casos, en la semana 36 del embarazo, nuestro hijo estará colocado en el vientre de la madre, en la denominada posición occipital anterior, con la cabeza en dirección a la pelvis y mirando hacia la espalda. Esta es la mejor posición para el parto.

Si, llegado el momento, el bebé estuviera colocado en posición occipital posterior –manteniendo la cabeza en la pelvis pero mirando hacia el vientre de la madre– es posible que en las semanas previas al parto o durante el mismo el bebé se dé la vuelta y adopte la posición occipital anterior.

Algunas veces puede ocurrir que nuestro bebé venga de nalgas –con los glúteos posicionados en la pelvis de la madre– o en posición transversal –cruzado–. En estos casos, a diferencia de los anteriores, el parto vaginal puede resultar arriesgado, de forma que junto con el equipo médico se suele valorar la opción del parto por cesárea, evitando riesgos para la mujer y para el bebé.

Durante estas últimas semanas, las ecografías permitirán confirmar la posición del niño y valorar conjuntamente con la comadrona o ginecóloga si es necesario realizar algún tipo de actividad que favorezca el movimiento del bebé, así como las mejores opciones para el parto.

¿Y si rompo aguas?

La bolsa de aguas puede romperse de forma espontánea, al inicio, antes o durante el parto. La rotura puede ser gradual, y podemos sentir pequeñas pérdidas que podemos confundir con la orina o el flujo vaginal, o bien de repente, expulsando una gran cantidad de líquido.

Si no hemos tenido ningún síntoma con anterioridad al parto, podemos interpretar la ruptura como un aviso de la llegada del bebé: en unas horas comenzaremos a notar las contracciones y el parto se iniciará de forma natural. En caso contrario, a partir de las 12 horas y hasta 24 horas después de romper aguas, el equipo médico nos ayudará a iniciar el parto para evitar posibles infecciones: la comadrona nos indicará lo que debemos hacer en cada momento, mediante un seguimiento telefónico o bien directamente en el centro médico.

Si, al romper aguas el líquido expulsado presentara un color marrón, deberemos actuar con mayor urgencia: este color de las aguas puede indicar que el bebé ha realizado su primera deposición, denominada meconio, y es necesario evitar el riesgo de que lo inhale.

¿Qué sucede si el parto se inicia antes de lo previsto?

En las últimas semanas del embarazo, la comadrona nos explicará cómo localizarla si experimentamos síntomas de comienzo del parto: contracciones que aumentan en duración e intensidad, sensación de presión en la pelvis, hemorragias, aumento o cambio de color del flujo vaginal…

Experimentar alguno de estos síntomas antes de la semana 37 puede suponer iniciar un parto prematuro. En este caso, la comadrona hará una valoración de la situación: es posible que recomiende a la mujer embarazada que descanse más. Si se tratara de un parto prematuro, la medicina está preparada para atender adecuadamente a la madre y al bebé que esperamos.

¿Cómo debo prepararme si quiero darle el pecho?

El tercer trimestre es un buen momento para informarnos y resolver todas las dudas relacionadas con la lactancia. Nos puede ir bien buscar el apoyo del equipo médico y de grupos de apoyo a la lactancia para informarnos de lo que hay que tener en cuenta y de cuáles son las opciones existentes.

A partir de la semana 32, aproximadamente, puede aparecer el calostro, un líquido amarillento que acostumbra a presentarse antes de la llegada de la leche. En este momento podemos empezar, si no lo hemos hecho antes –como se recomienda– un buen cuidado de los pechos, hidratándolos dos o más veces al día pero durante no más de un minuto para evitar estimularlos excesivamente-.

Categoria
Embarazo, Salud prenatal