¡Vamos a ser padres! Y ahora, ¿qué?

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El nacimiento de un hijo es un acontecimiento que acostumbra a generar muchas expectativas en la familia. Los meses de embarazo y el proceso de construcción de nuestro proyecto de ser padres nos ayudarán a afrontar la llegada de nuestro hijo y los cambios que vamos a vivir a partir de este momento. Será natural que tengamos dudas y temores a lo largo de este proceso. Es recomendable tratar de vivir todos estos cambios como el comienzo de una nueva etapa que empezamos a construir, y no como una renuncia a nuestra vida anterior.

Poco a poco, a medida que avance la gestación, nos iremos imaginando cómo seremos como padres. En este proceso se pondrán en juego emociones y actitudes relacionadas con lo que hemos vivido anteriormente, nuestras fantasías y expectativas con respecto a nuestro hijo, y todo cuanto esté relacionado con la futura adquisición de nuestro rol de padres.

Nosotros también hemos sido hijos, y nuestros padres, nuestros abuelos… nos han cuidado y educado, atendiéndonos de un modo particular. Poder compartir y hablar con nuestra pareja sobre nuestras vivencias es algo que nos puede ayudar a ver lo que cada uno de nosotros considera prioritario, sin tener que preocuparnos por ser unos superpadres. Nos puede ayudar asimismo a reducir las diferencias de opiniones sobre cómo queremos ejercer como padres y cómo pensamos educar a nuestros hijos.

Traer un hijo al mundo supone un cambio importante en nuestras vidas. Puede producir ciertos temores e inseguridades, porque tendremos que cambiar algunas costumbres; quizás no tengamos muchos momentos de intimidad, para nuestras relaciones o para hacer actividades, que pueden quedar en un segundo término. En ocasiones también nos puede preocupar cómo lo vamos a hacer para combinar el trabajo con nuestra vida familiar. En este sentido, nos puede resultar de gran ayuda contar con el apoyo de otras personas, como abuelos, hermanos, canguros, escuelas de educación infantil, etc.

Nuestra vivencia de ser padres también dependerá de diferentes factores, como la edad, la estabilidad, si tenemos pareja o no, si lo estábamos buscando, o si es nuestro primer hijo. En este sentido nos puede ayudar:

  • Compartir nuestros miedos y nuestras dudas con la pareja o con personas de nuestro entorno y apoyarnos mutuamente.
  • Hablar de lo que cada uno espera del otro y de lo que esperamos en esta nueva etapa como padres y como pareja.
  • La comunicación también nos ayudará cuando tengamos discrepancias sobre nuestros hijos, intentando que las discusiones no acaben con vencedores y vencidos, sino alcanzando algún consenso.
  • Cuando ya haya llegado el recién nacido, démonos tiempo para adquirir con la práctica cotidiana las habilidades en la educación y los cuidados de nuestro hijo. Iremos aprendiendo de nuestros pequeños errores.
  • Ya durante el embarazo, podemos reflexionar sobre cómo nos vamos a repartir las responsabilidades y las tareas.

En la medida de lo posible, intentemos encontrar momentos para disfrutar como pareja, haciéndole sentir al otro que estamos a su lado, yendo juntos a cenar o al cine, a pasear al atardecer, haciendo un hueco en nuestra agenda para ir al ginecólogo y escuchar cómo evoluciona el embarazo… Asimismo, conviene intentar no alejarnos de nuestros círculos de amistades, los amigos que compartimos o que tenemos por separado.

Categoria
Embarazo, Relaciones familiares y comunicación