La organización antes de la vuelta al trabajo cuando estamos a punto de agotar el permiso por maternidad

Preparar nuestra vuelta al trabajo nos ayudará a adaptarnos a los cambios con más facilidad. Además de pactar y decidir como nos organizaremos y, como ajustaremos las rutinas familiares, la lactancia (si es el caso) y el cuidado del bebé serán dos de los aspectos claves a valorar.

 

¿Quién se hará cargo del cuidado del bebé?

 

En algunos casos las circunstancias personales nos condicionarán: si no tenemos a alguien de confianza con quién dejar al bebé, quizás tendremos que contratar a una persona que haga de canguro o bien, llevarlo a la Escuela de Educación Infantil.
Quizás sí que tenemos un entorno de apoyo para el cuidado del bebé pero preferimos que vaya a la escuela o, todo lo contrario, consideramos que los primeros años de vida son para estar con la familia o, a la abuela o abuelo les hace ilusión estar con él…

 

No existe una mejor o peor decisión. Cada familia es única y cada familia tenemos que tomar nuestras decisiones consecuentes con aquello que sentimos porque al final recibiremos opiniones diversas, pero lo importante es pensar en qué es el que nos hace sentir bien a nosotros.

 

Sea cual sea nuestra decisión, explicar a la persona que cuidará del bebé cuáles son sus rutinas y, que puedan pasar ratos previos a la reincorporación al trabajo juntos, podrán facilitar esta adaptación.

 

Si hasta ahora manteníamos la lactancia materna… ¿Qué hacemos con la lactancia?

 

La Organización Mundial de la Salud recomienda mantener la lactancia como mínimo hasta los 6 meses. La incorporación al trabajo, pero, se acostumbra a producir antes: normalmente 16 semanas después del nacimiento del niño.

Ante esta situación podemos aprovechar este momento para empezar a introducir la alimentación complementaria o la leche en fórmula, por ejemplo, sustituyendo aquellas tomas en que la madre no está con el bebé. En este caso es recomendable consultarlo con el pediatra.

También podemos mantener la lactancia materna, aunque pasemos ratos alejados de nuestro hijo o hija: podemos acogernos a permisos de lactancia (hasta que la criatura tenga 9 meses) o bien extraernos leche y conservarla de forma que la persona que cuide del bebé le pueda dar nuestra leche.

 

Mantener la lactancia materna es posible

 

Tanto si incorporamos leche artificial cómo si damos leche materna es posible que al niño le cueste habituarse al biberón. A pesar de que antes de incorporarnos al trabajo podemos intentar que se acostumbre, a veces puede generar cierta frustración, viendo que llega el momento y el bebé no se habitúa. La paciencia en estos casos es muy importante.

También podemos optar para disfrutar de la lactancia y cuando llegué el momento el bebé ya comerá.
Intentar que sea una persona diferente de la madre quién le dé el biberón, darle leche con cuchara o jeringuilla o, probar varias tetinas son algunas de las alternativas que se suelen utilizar si al bebé le cuesta acostumbrarse al biberón.

Los grupos de apoyo a la lactancia pueden resultar de gran ayuda, tanto para esto cómo para otras pequeñas trabas habituales que nos podemos ir encontrando si decidimos mantener la lactancia (¿creemos que producimos menos leche?, ¿estamos cansadas con la vuelta al trabajo?, ¿como combinar el trabajo, las responsabilidades familiares y todavía encontrar ratos para extraernos leche?…)

Categoria
0-1 años, Relaciones familiares y comunicación