Los cuidados del niño, una oportunidad ideal para fortalecer los vínculos con él (Audio)

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Las acciones cotidianas que hacemos con el bebé como por ejemplo cambiarle el pañal o alimentarlo acontecen una excelente oportunidad para favorecer nuestro vínculo con él. ¿Cómo lo podemos hacer?

  • Atender el niño tan pronto como sea posible cuando este nos reclame, buscando satisfacerlo y calmarlo y, comprometiéndonos en los cuidados del niño, con sensibilidad (a través de la mirada, favoreciendo lo contacto cuerpo a cuerpo, etc.) nos ayuda a favorecer la creación de un vínculo afectivo positivo.
  • Ayudar al bebé desde muy pequeño a mantener un rol activo y a sentirse protagonista de su propio cuerpo: fomentar la participación del niño en sus cuidados y mantener una actitud de respeto hacia él.
  • Tener determinados espacios preparados para cada una de las actividades que realizamos con el bebé: identificar el lugar donde se encuentra lo calma y lo ayuda a prepararse para aquello que tiene que venir.
  • Dedicar tiempo: el niño necesita que, cuando estemos con él, lo hagamos con tranquilidad y con disponibilidad.
  • Adaptarnos a sus necesidades cambiantes: la manera que interactuamos con el niño, el espacio, y los objetos que componen este espacio se han de adaptar a su nivel madurativo.

Los momentos de cura son espacios de relación y de intimidad entre el adulto y el niño y que, hechos de forma respetuosa, permiten ir construyendo un vínculo afectivo seguro.

Categoria
0-1 años, cuidados y seguridad, Relaciones familiares y comunicación, Salud