Semana 1-4 del embarazo

El aumento del volumen de los pechos, o si nos duelen o los notamos más sensibles que de costumbre, el cansancio, las náuseas por la mañana… pueden ser los primeros síntomas del embarazo. Si pensamos que podemos estar esperando un hijo, es recomendable que, al tener la primera falta, vayamos a la farmacia a buscar un test de embarazo y nos lo hagamos. Estos test miden los niveles de la hormona GCH en la orina. Esta hormonala produce el cuerpo cuando un óvulo fertilizado se instala en el útero. Debemos tener en cuenta, sin embargo, que a veces estos test pueden dar falsos positivos. En la primera visita con la ginecóloga o con la comadrona, esta nos confirmará el embarazo y evaluará nuestro estado de salud.

Si en el momento de la primera falta confirmamos que estamos embarazadas, estaremos en la que se considera la semana 4 del embarazo. En estas cuatro primeras semanas del embarazo tanto el cuerpo de la madre como el del futuro bebé habrán comenzado a experimentar cambios.

Semana 1: Es el momento de la última menstruación y, por tanto, no es propiamente la primera semana del embarazo. El especialista hará un cálculo aproximado de la fecha del parto, sumando 280 días a partir de la fecha de inicio de la última menstruación (40 semanas).

Semana 2: La segunda semana después de la menstruación es el momento en el que hay más probabilidades que se produzca la fecundación. Durante la fecundación, el esperma y el óvulo se unen y se crea una célula llamada cigoto. Este cigoto, nacido de la unión del óvulo y del espermatozoide, contiene la información genética de los dos progenitores y será la célula a partir de la que se desarrollará una nueva persona con unas características únicas y distintivas.

Semana 3: En estos momentos el cigoto se ha dividido formando un grupo de células y se implanta en el útero de la mujer. Ahora recibe el nombre de blastocito y, a partir de este momento, crecerá progresivamente hasta formar el embrión. En esta semana el grupo de células que formarán el corazón del bebé comienzan a funcionar. El embrión mide unos 0,15 milímetros, y es casi inapreciable por el ojo humano.

Semana 4: A partir de esta semana, con la desaparición de la menstruación, podemos descubrir que estamos embarazadas. El embrión emprende su desarrollo: se empieza a formar el cerebro y el tubo neural, que dará lugar al sistema nervioso y a la médula espinal.

Cuatro semanas después de la última regla el embrión tiene catorce días y mide menos de 1 milímetro. En este momento, sin embargo, tiene un corazón que bombea sangre hacia el hígado a través de la arteria aorta. Desde este momento y hasta que finalice el primer trimestre del embarazo, el más importante y delicado de la gestación, será fundamental cuidarnos para ayudar a nuestro hijo a desarrollarse adecuadamente.

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