Vacaciones escolares: ¿Qué hacemos con las rutinas?

Se acercan las vacaciones de verano y por eso los niños pasarán más tiempo en casa. La cuestión de las rutinas (¿hay que mantenerlas?, ¿cómo nos organizamos?…) y las actividades que podemos hacer… (¿qué actividades hacemos?, ¿deberes?) son dos de los interrogantes que habitualmente nos podemos hacer.

A pesar de que es natural que la llegada de las vacaciones escolares nos genere cierta incertidumbre, las vacaciones es un tiempo para compartir y para disfrutar en familia (un tiempo que quizás nuestro día a día no nos permite tener). La organización combinada con la flexibilidad, la creatividad y los pactos familiares son tres elementos a tener presentes para gestionar las vacaciones con niños.

Qué hacemos con las rutinas?

vacaciones niños, vacaciones escolares, vacaciones con niños, vacaciones verano niños, actividades niños vacaciones, vacaciones de verano con niños,

Las vacaciones de verano, es tiempo para saltarse un poco las planificaciones, los horarios, etc. De todos modos es positivo mantener ciertas rutinas básicas (horarios de comer, dormir…) y poco más. Estas rutinas aportarán el confort y seguridad que requieren los niños (especialmente los más pequeños) pero a la vez, favoreceremos que nuestros hijos puedan disfrutar del tiempo y del día a día sin prisas, jugando, embelesados o curioseando, y, en definitiva, de un tiempo sin planificaciones propio de las vacaciones de verano.Los horarios, las tareas, el ritmo que tenemos incorporado cada uno de los miembros de la familia durante el curso escolar nos facilita el día a día: de alguna manera sabemos qué corresponde en cada momento.

Hay que pensar en actividades educativas?

Las vacaciones son para compartir, jugar, reír, etc. El tiempo de ocio, pero, es también tiempo de aprendizaje: reflexionar, hacer hipótesis, poner en juego competencias matemáticas, lingüísticas, transmitir valores, etc., va más allá de hacer tareas escolares o cuadernos de verano.

En este sentido, la creatividad nos ayudará a pensar en actividades para los niños en vacaciones.
Por ejemplo, durante las vacaciones de verano podemos dar más autonomía a los niños para que hagan recados, aprovechando que todos tenemos más tiempo. Mientras preparamos las vacaciones (buscando por internet un lugar a dónde ir, viendo imágenes de lugares a visitar…) o recogemos aquello que vamos haciendo durante estos días con fotografías acompañadas de comentarios, por ejemplo, trabajaremos el lenguaje verbal, escrito, visual… O bien, salir a pasear a la naturaleza puede ser, además, una forma de transmitir hábitos saludables…

Además del tipo de actividades que hacemos, que compartimos con los hijos (tendrán que responder también la etapa madurativa del niño) conviene prestar atención a cómo las proponemos. Por ejemplo, aquello que nosotros hacemos influenciará en sus ganas de hacer: si nos ve disfrutar de la lectura o practicando algún deporte también lo asociará como un momento de ocio y no como una obligación.

El tiempo de no hacer nada también es necesario: para descansar, porque estar relajados en familia facilita el diálogo y favorece las relaciones y, para que los niños dejen volar su imaginación pensando en cosas a hacer por iniciativa propia.

Aprovechando los intereses del niño es importando el consenso: conviene dejarlos que propongan actividades, hacer cosas según sus intereses pero también a los nuestros. En este sentido lleguemos a pactos y conversemos con los hijos. Les podemos decir “hoy haremos esta actividad conjunta que te gusta. Mañana pero iremos a este otro lugar que a nosotros nos apetece visitar…”.

¡Lo importante de las vacaciones de verano es que todos nos lo pasemos bien!

Visita nuestra propuesta de productos para el verano

Categoria
1-3 años, 3-5 años, Ocio y TIC, Ocio y TIC, Revisats